Cómo convertir la arena del desierto en suelo fértil en solo siete horas

Tecnología / Ciencia

El mundo se está convirtiendo en un desierto a medida que la deforestación, el pastoreo excesivo y la construcción están convirtiendo el suelo de la Tierra en una mezcla infértil de polvo y arena.

“Los Emiratos Árabes Unidos no son ajenos a la idea de la desertificación ya que la arena representa aproximadamente el 75% de su tierra. Para utilizar mejor este recurso natural los investigadores han venido a Dubái para descubrir cómo pueden asegurarse de que el potencial oculto no se les escapa entre los dedos”, cuenta Salim Essaid.

La arena es ya el segundo recurso natural más utilizado después del agua. Modificada para fabricar productos de uso diario, desde vidrio y cosméticos hasta paneles solares de alta tecnología. Su uso más popular está en la construcción.

En 2019, el mundo gastó alrededor de mil millones de euros para importar sílice y cuarzo y los Emiratos Árabes Unidos fueron el cuarto mayor importador. Esto se debe a que sus granos de arena carecen de la densidad y la rugosidad necesaria para formar materiales de construcción.

En la Universidad de Wollongong, en Dubái, se está explorando un proceso que utiliza enzimas de microorganismos para convertir el desierto en ladrillo.

“Puede actuar como un pegamento entre los granos de arena o un cemento entre los granos de arena y crear bloques de construcción”, explica Stephen Wilkinson, profesor asociado, Universidad de Wollongong en Dubái.

Este proceso es demasiado lento y costoso para ser práctico, dice el profesor Stephen, que está investigando enzimas más controlables de frijoles y semillas para hacerlo más rápido. Esperan, también, que pueda ser útil para misiones espaciales.

¿Cuáles son las posibilidades de comprender los microorganismos en relación con la arena para el futuro?
“La ventaja de usar estos microbios o usar esta enzima es la cantidad de material que necesita transportar desde la Tierra al lugar donde está haciendo la construcción. Puede usar la arena que está disponible localmente en ese planeta y endurecerla con los microorganismos”, afirma Stephen Wilkinson, profesor asociado, Universidad de Wollongong en Dubái.

La desertificación le ha costado a la Unión Europea (UE) decenas de miles de millones de euros anuales para contrarrestar la dramática pérdida de agua dulce y cultivos, según la Comisión Europea. Este fenómeno podría degradar más del 90% de la superficie terrestre de la Tierra para 2050.

“El mundo se enfrenta a una crisis global de arena, ya que el sedimento se extrae más rápido de lo que se repone destruyendo ecosistemas enteros y tierras cultivables para la agricultura. Para revertir este proceso algunos investigadores creen que la respuesta está en la ciencia del desierto”, dice Salim Essaid, Euronews.

Estamos en el Centro Internacional de Agricultura Biosalina de Dubai, el ICBA. Sus científicos exploran cómo la flora y la fauna pueden sobrevivir en áreas con poca agua en climas desfavorables llamados ambientes marginales.

“Ya tenemos 1.700 millones de personas en este momento o más viviendo en tales entornos. Pero con más y más lugares desertificados, cada vez más lugares se verán como los Emiratos Árabes Unidos, haciendo que el trabajo del ICBA sea más importante para el resto del mundo”, señala Mai Shalaby, comisaria, Museo del Suelo de los Emiratos ICBA.

El centro de investigación está mejorando la cantidad de bacterias y hongos en la arena para crear una red más fuerte de agua y nutrientes para alimentar a las plantas. Y está convirtiendo los abundantes desperdicios de palma datilera de la región en biocarbón, que sirve como acondicionador de nutrientes para la arena.

La empresa de tecnología climática Desert Control busca acelerar este proceso con nanoarcilla líquida o LNC.

Dice que puede convertir la arena del desierto en suelo fértil en aproximadamente siete horas, en lugar de los siete años necesarios de forma natural.

Esta tecnología recubre los granos de arena para crear tensión superficial como una red que evita que el agua y los nutrientes se filtren y se alejen de las raíces de las plantas.

“Como puede ver, en este momento tenemos una unidad de producción de nanoarcilla líquida con una capacidad de 100.000 litros por día. Podemos convertir una tierra árabe en una tierra cultivable”, explica Orn Supaphol, científica principal de suelos, Desert Control.

Desert Control cuenta con casi 20 millones de euros para crecer. Planea agregar dos unidades más a su flota ecológica este año y expandirse en los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y posiblemente el mundo a medida que la desertificación continúa avanzando.

Por Salim Essaid / EuropaNews

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