Por qué no nos pasamos el salero de mano a mano: mito popular
La tradición de no entregar el salero directamente responde a creencias romanas vinculadas al valor económico de la sal. Al ser utilizada como medio de pago, derramarla significaba una pérdida de dinero y mala suerte. Para evitar accidentes, se estableció apoyarla en la mesa, costumbre que perdura hasta nuestros días.










