La Piedra de Scone
Conocida también como Piedra del Destino, esta reliquia fue esencial para coronar a los antiguos monarcas escoceses. Durante siglos permaneció envuelta en mitos hasta que Eduardo primero la robó como botín de guerra. Tras largas disputas políticas, finalmente logró regresar a Escocia en el año mil novecientos noventa y seis.










