Edad Media: por qué los bebés y niños tienen rasgos severos y parecen ancianos pequeños
En la pintura occidental antigua, los niños y bebés eran representados con rostros severos y apariencia de ancianos en miniatura. Esta curiosa estética respondía a profundas concepciones teológicas de la época medieval, las cuales veían a los menores simplemente como adultos pequeños sin una verdadera identidad infantil propia y definida.










